Sanación emocional: ¿Conoces la historia de las flores de Bach?

Sanación emocional: ¿Conoces la historia de las flores de Bach?

17 Agosto 2020

La terapia floral y otros métodos de sanación holística están siendo muy solicitados en estos tiempos de pandemia, ya que muchas personas están experimentando intensas emociones, estrés e incertidumbre.

Valentina Rivas >
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Edward Bach, nacido en 1886 en Moseley (Reino Unido), fue un médico que creó un método de sanación a través de esencias florales, el cual es utilizado hasta el día de hoy en todo el mundo. 

A lo largo de su experiencia como médico, el Dr. Bach se interesó en comprender el origen y desarrollo de las enfermedades con una mirada holística. Edward Bach comenzó a darle valor a la dimensión emocional de los pacientes y a enfocarse en tratar de entender la raíz de las enfermedades en lugar de sólo tratar los síntomas. 

Para poder asistir a sus pacientes, Bach buscó la forma de crear un sistema de sanación compuesto por remedios que no tuvieran como base la enfermedad (como sucede con las vacunas). Edward Bach recordó la fuerte conexión que él tuvo con la naturaleza durante su infancia, pues creció rodeado de bosques y jardines, y en la década de los 30 decide crear remedios basados en las propiedades sanadoras de las flores. Las flores eran consideradas por Bach como manifestaciones perfectas y muy elevadas de la naturaleza, que nos podrían poner en contacto con nuestras propias virtudes como el amor, la tolerancia, la paz y más. 

Bach creía firmemente que cuando estamos en armonía con la naturaleza y con nuestra propia alma podemos alcanzar y mantener la salud. Desde 1928 y durante aproximadamente 7 años, Edward Bach estudió las propiedades energéticas y armonizadoras de diversas flores hasta crear un total de 38 remedios florales para tratar desequilibrios en el ánimo y situaciones como sufrimiento, traumas, duelos, rabia, intolerancia, tensión, incertidumbre, miedos, etc. 

Una esencia floral se obtiene a partir de la dilución de las flores en una parte de agua de manantial y otra parte de brandy (utilizado como conservante), luego se embotella en frascos de 15 o 30 ml. Estas esencias florales, que hoy conocemos como “Flores de Bach” son inocuas y se comercializan a lo largo del mundo desde Inglaterra para ser utilizadas por miles de terapeutas florales, homeópatas, e incluso médicos y psicoterapeutas en sus consultas para acompañar a sus consultantes en el proceso de sanación. 

Me parece de gran importancia destacar que el objetivo del Dr. Bach era crear un método de sanación holístico no invasivo y especialmente sencillo de utilizar. Edward Bach, antes de fallecer en 1936, insistió en que su legado era este simple sistema floral que debería poder ser estudiado por cualquier persona y que idealmente tendría que estar como un botiquín en todos los hogares. Para que eso pudiera ser posible, Bach solicitó que el estudio de las esencias florales fuera sencillo y libre de tecnicismos y teorías complejas e innecesarias. En pocas palabras, Bach nos plantea que la salud es el resultado de la armonía entre alma y personalidad, mientras que una separación entre aquellos dos factores desencadena desequilibrios y enfermedades. 

Una forma de honrar el legado de Edward Bach es estudiar y practicar sus enseñanzas elementales de forma responsable. Cada vez son más las personas que buscan apoyo en las Flores de Bach y también ha crecido el interés por formarse como terapeutas. Para esto es necesario que existan espacios de educación que sean accesibles para más personas, especialmente en lo económico. 

En mi opinión, el rumbo que el mundo holístico y terapéutico debería tomar es el de dejar de excluir a posibles terapeutas y pacientes a través de costosos aranceles y cobros por consulta que por mucho tiempo hicieron que la sanación estuviera sólo al alcance de una élite con la capacidad de financiar sus formaciones. 

La terapia floral y otros métodos de sanación holística están siendo muy solicitados en estos tiempos de pandemia, ya que muchas personas están experimentando intensas emociones, estrés e incertidumbre, y los actuales y futuros terapeutas florales podemos contribuir con esta herramienta que busca el bienestar de todos los seres. Utilizadas con responsabilidad, las esencias florales pueden beneficiarnos en nuestro autocuidado (siempre y cuando se hayan estudiado), en tratamientos de personas en nuestro hogar y comunidad, e incluso en mascotas y plantas.

Si la terapia floral es un tema de tu interés, te invito a investigar cómo puedes incorporar esta herramienta en tu vida.