La política en la llaga

La política en la llaga

21 Enero 2006
Las matemáticas no mienten: 50 + 1 = MAYORíA
Jaime Mira >
authenticated user Corresponsal
Y llegó la hora de la verdad, para alegría de unos y la frustración de otros. La verdadera democracia se vio en la segunda vuelta presidencial: un voto una persona, 50% más 1 es mayoría y eso es indiscutible, auque majaderamente sectores que por cuarta vez consecutiva han sabido de derrotas, insisten en que hay empate. ¿Cómo podrían explicar que 53,49% sea igual a 46,50%? Son 485.244 votos de diferencia los que separaron a le electa Presideta Michelle Bachelet con el derrotado postulante de derecha Sebastián Piñera, esto es claro y conciso y no confuso e injusto como el sistema binominal y que la UDI se empeña en hacernos creer lo contrario.
A pesar, para la derecha, la mayoría de los chilenos confiaron en la candidata de la Concertación, avalada por su capacidad, empatía, credibilidad, y por un programa de gobierno consecuente, con una propuesta clara y realista a las expectativas de de un gran sector de la sociedad chilena. Sin eufemismos ni promesas electoreras que en la práctica son inviables, como por ejemplo un sueldo o jubilación para las dueñas de casa, que en la realidad sería recortar parte del salario del marido, en consecuencia no es más ni menos solo un “voladero de luces” que encandila a los más ilusos, en el fondo una propuesta populista e irresponsable. Ahí uno puede darse cuenta cómo los señores del poder económico de la derecha, usan cualquier subterfugio con tal de llegar al poder total.
En cierto momento insinuaron de cierta ilegitimidad del proceso eleccionario, aduciendo “intervensionismo brutal del Gobierno y del Presidente Lagos”, a tal punto que el Presidente del Senado Sergio Romero (RN) calificó al Jefe de Estado de “guerrillero” y “activista”, y como es costumbre de aquellos que ya dejaron la crema, por no decir otra palabra, se desdicen, y lo que dijo, no lo dijo o lo interpretaron mal (me recuerda a otro personaje: no sé si lo sabía o no lo sabía, y si lo sabía, no me acuerdo) y al final, para arreglarla, salió con una mejor: “no sé por qué les molesta tanto lo de guerrillero, si en el centro de Santiago al guerrillero Manuel Rodríguez le hicieron una estatua”... Conclusión: el Senador Romero insinuó que al Presidente Lagos hay que hacerle una estatua... No es mala idea Sr. Romero, así podremos recordar a uno de los mejores estadista que ha tenido nuestro país y tal vez a los sectores que usted representa les sirva como espejo donde reflejarse y aprender que para ser un buen estadista, no es necesario la descalificación, la soberbia ni la arrogancia.
El país requiere de todos los chilenos, y aquellos que fueron derrotados electoralmente debieran reflexionar de lo acontecido, pues no es una mera coincidencia, o una supuesta intervención del Gobierno, o la votación de lo comunistas, que por cuarta vez hayan visto frustradas sus expectativas de ser gobierno. Ya basta de alegorías a la prepotencia, a la mano dura, esos tiempos pasaron con las consecuencias nefastas que todos quisiéramos dejar como un capítulo que jamás debiera haber ocurrido en nuestra historia republicana.
Michelle Bachelet es la primera mujer en llegar a la presidencia de nuestro país, debiera ser un orgullo para esta pequeña y alejada nación, en un rincón del mundo, en un continente sudamericano marcado por el machismo heredado.
Ahí tienen una verdadera alternancia en el poder. Es el tiempo de seguir construyendo un país más justo, más equitatativo, más tolerante, sin diferenciación de chilenos de primera, segunda o tercera clase, sin la imposición de nuestras creencias políticas, religiosas, culturales o morales, libres de expresar lo que queramos sin dañar al otro, un país donde cada ciudadano tenga el derecho a la educación, derecho a la salud y a vivir bajo un techo digno, a un trabajo remunerado con justicia social, en esencia un trato que todo ser humano se merece pues, que yo sepa, todos llegamos desnudos al mundo.