Primarias, el fin de la “dedocracia”
El gobierno ha presentado al Congreso un proyecto de ley para implementar elecciones primarias y vinculantes. Sería directamente el Servicio Electoral quien, de aprobarse este proyecto, asumiría la responsabilidad de organizar, supervigilar y financiar estas elecciones internas.
Independientemente de los cuestionamientos que se puedan hacer al “binominal”, una de las causas de la crisis de representatividad política de que dan cuenta todas las encuestas, ha sido la forma en que los distintos partidos y conglomerados designan a sus candidatos.
La “dedocracia”, entendida como la nominación por parte de las directivas partidistas de quienes postularán a cargos de representación popular, sin consultar e incluso en contra del sentir mayoritario de su militancia o adherentes, llevada al extremo en el caso de tener algún parlamentario que ser “reemplazado”, sin duda a estas alturas resulta altamente cuestionable, sino derechamente insostenible.
Y es en esa perspectiva que el Gobierno del Presidente Piñera ha presentado al Congreso un proyecto de ley para implementar elecciones primarias y vinculantes. Proyecto que ya ha sido tratado individualmente con cada una de las directivas de los distintos partidos políticos y sus parlamentarios. Sería directamente el Servicio Electoral quien, de aprobarse este Proyecto, asumiría la responsabilidad de organizar, supervigilar y financiar estas elecciones internas, las cuales se efectuarían en la misma fecha -el 17° Domingo anterior a la elección definitiva-, y serían vinculantes, es decir, su resultado además de tener que ser acatado por las respectivas dirigencias de los partidos que opten por este mecanismo, impediría a quienes hayan participado de estas primarias y resultasen derrotados, postular como independientes por la misma comuna, distrito o circunscripción en que hubiesen participado como candidatos. Dos o más candidatos debiesen participar para primarias municipales y/o presidenciales, y al menos dos o tres para cargos parlamentarios.
Deberían además decidir los propios partidos y/o conglomerados si de dichas elecciones participarían solo los militantes con derecho a sufragio, o si además se incluiría a independientes. Las primarias se efectuarían en caso de ser solicitadas por la dirigencia territorial correspondiente de los propios partidos o conglomerados, o por el 10% de sus militantes los soliciten a su Consejo General. Podrá este Proyecto del Presidente Piñera -como cualquier otro enviado por el Ejecutivo- ser “perfeccionado”, pero con seguridad, dado ningún partido o parlamentario está en condiciones de asumir el “costo político” que implicaría rechazarlo, será aprobado.
La duda es si este Proyecto alcanzará a promulgarse y entrar en vigencia como Ley antes de las elecciones municipales de Octubre de 2012, dado ello podría significar todas las “negociaciones” que actualmente se llevan a efecto entre los distintos partidos e incluso los acuerdos que se hayan tomado al respecto por directivas nacionales o regionales, si no han sido consultadas las “bases” comunales se “caigan”, volviendo a fojas cero. Obviamente esta reforma también implica riesgos, y es por ello debe ser tratada con la debida seriedad.
Es imprescindible el se regule a quienes se considerará militantes, dado todos sabemos existen padrones electorales “inflados”, con cientos, sino miles de inscritos que jamás han asistido a una reunión partidista, y sólo aparecen cuando se les “acarrea” para alguna elección interna, siendo precisamente éstos quienes deslegitiman a las dirigencias y candidatos elegidos “dedocráticamente” por éstas.
Pero sin duda, las “primarias” son un gran paso adelante si lo que realmente buscan los partidos es legitimarse ante la ciudadanía, y los candidatos ser realmente “representantes” de ésta.


