Antenas de celulares no podrán estar en hospitales, salas cunas y jardines infantiles
Iniciativa que regula las antenas pasó a tercer trámite a la Cámara de Diputados. Senador Letelier lamentó que no se aprobaran mecanismos efectivos de participación ciudadana.
El Senado aprobó en un segundo trámite el proyecto de regulación de las antenas emisoras y transmisoras de telecomunicaciones. La iniciativa pasó al tercer trámite en la Cámara de Diputados. En el espíritu de esta ley estaba la idea de establecer una normativa que se hiciera cargo de la instalación inconsulta de infraestructura de antenas en las comunas y de la necesidad de cautelar el desarrollo del mercado de las telecomunicaciones en condiciones competitivas.
El Senado aprobó la indicación del senador de la Región de O´Higgins Juan Pablo Letelier, y otros parlamentarios, que apunta a que las antenas que están en la actualidad en zonas sensibles, como hospitales, jardines infantiles y salas cunas, deban ser trasladadas para cumplir con las normas de distanciamiento en un plazo de 12 meses.
La distancia de las antenas será de cincuenta metros mínimo desde dichas zonas. La sala del Senado aprobó también la incorporación de una disposición a la ley que establece un procedimiento aplicable a los concesionarios de antenas que instalen antenas entre 12 y 30 metros y que están obligados a colocalizar y que se niegan a realizarlo, puedan elevar un recurso ante la Subsecretaría de Telecomunicaciones, Subtel, para que se pronuncie a favor o en contra.
El senador Juan Pablo Letelier se abstuvo en este punto, al considerar que no se está asegurando la colocalización de antenas. Se rechazó, además la indicación del senador Letelier y otros miembros de la Cámara Alta que buscaba asegurar la consulta ciudadana para instalar las antenas, mediante la participación de organizaciones representativas de la comunidad.
El vicepresidente del Senado, Juan Pablo Letelier sostuvo que espera que en el tercer trámite se reparen los problemas de esta ley, que favorecen a las grandes empresas de telecomunicaciones en perjuicio de la gente. “Este proyecto es necesario, porque la industria es irresponsable y ha generado el uso de una tecnología extremadamente invasiva sin autoregulación alguna.
El proyecto tenía como objetivos reducir la cantidad de antenas, evitar el impacto sobre la salud y sobre el patrimonio de los vecinos”, recordó Letelier. A juicio del parlamentario, cuando la Cámara de Diputados aprobó el proyecto, se avanzó en varios aspectos, pero la tramitación en el Senado significó un retroceso. “La legislación aprobada no tiene los mecanismos necesarios para la co-localización, es decir, que las empresas compartan estructuras para antenas de compañías distintas”, dijo Letelier.


