Una Navidad entre la Pobreza y el Consumo
Ahora si entramos a un mundo totalmente distinto como son los verdaderos pobres, que están hacinado en las poblaciones de la periferia del gran Santiago, donde los chicos no tienen nada, no tienen padres adulándolos porque éstos están drogados o ebrio
Hoy quiero hacer una reflexión sobre la Navidad, todos empezamos a pensar en lo que la mayoría llamamos Pascuas y el famoso viejito pascuero, dándole un sentido más consumista y no de lo que realmente es Navidad en la vida de los Cristianos, esto conlleva a los niños a no tomar en cuenta esta fecha, como un nacimiento de Cristo sino como ¿cuál es el regalo que pueda recibir?, ¿qué le debo pedir al viejito Pascuero?.
Ahora los niños que tienen padres u familiares, estos se esmeran en tenerle los regalos a los chicos, y es una competencia de cuál es el mejor, por otro lado, la publicidad de la Televisión, y de ver un comercio invadido por estos días de aparatos novedosos, y que sienten la obligación comprárselo a los niños.
Pero aún no le hemos dado a saber a los chicos, que la navidad se trata del nacimiento de un niño, que se llamó Jesús, y menos le hemos hablado de lo que significó para el mundo Cristiano la venida de Jesús. Nos alejamos del diálogo que podamos tener con los niños, y se crea una brecha de comunicación al respecto, al suceder eso, comenzamos a no enseñarles conceptos valóricos que hoy están extinguiéndose cómo son el amor y paz. El primero se cree que se compra con un regalo y depende del precio es el cariño, con la actitud logramos eso. Lo segundo, va relacionado con la discriminación de unos cuántos chicos, y esto da como consecuencia la pelea, la guerra y odiosidades que la llevamos a romper la paz, entre los hermanos.
Ahora si entramos a un mundo totalmente distinto como son los verdaderos pobres, que están hacinados en las poblaciones de la periferia del gran Santiago, donde los chicos no tienen nada, no tienen padres adulándolos, porque éstos están drogados o ebrios o sencillamente no los poseen, eso hay que verlo para entenderlo, pero el Chile de hoy ha querido taparse la vista frente a estas personas y para ellos, hay sólo palabras de buena crianza y no soluciones definitivas al respecto. Esos niños, tienen que esperar Navidad con hambre, sin regalos, sin afecto y la falencia de todo el amor de sus padres. Seguro que existe también en la Séptima Región, ya que la falta de oportunidades de trabajo es más dolorosa aún, porque conlleva a una situación extrema, en donde a los chicos se los insita a desertar, lo que lo lleva a la droga, alcohol y delincuencia, entonces a ellos ¿de qué viejito pascuero hablamos?, cuando este mes es el mes de la inquietud, soledad, reflexión y otras en que aumentan los suicidios. Cuidado , sepamos vislumbrar a tiempo lo que pudiere ocurrir con nuestros chicos, hay muchas variantes al respecto.
Debemos hacer una verdadera cadena de amor en Navidad, no sólo 27 horas de la Teletón, sino que sean permanentes para acudir en ayuda de nuestros hermanos en Cristo.
Comprendo y respeto a los agnósticos, pues es la forma de pensar de ellos y tienen una manera muy especial en su forma de ver la vida, que no comparten sus ideas con los que somos cristianos, pero muchos son por moda, que dicen serlo o porque la autoridad lo es, aquí llegamos a la sensibilidad social, que para unos está en el discurso y en otros en la acción, es una diferencia muy marcada.
Los niños que viven debajo de los puentes, otros en las calles, totalmente solitarios, llevando una vida totalmente distinta, esos chicos ¿cómo esperan Navidad? Ni siquiera el afecto de sus padres, menos el de la familia. Es decir son tierra de nadie.
Piensa y reflexiona frente a tanta calamidad social y nos atrevemos a hablar de un país que aumenta su economía, pero tenemos a un gran porcentaje cesantes y sus hijos en las calles.
La realidad que se vive es lo creíble porque se palpa y lo que se informa es “no creíble”, porque el que informa no lo vive ni quiere verlo, es decir nos estamos engañando así mismo.
Reflexionemos, frente a la Navidad de los chicos de Chile, pero teniendo presente en la discriminación de los mismos.
Ahora los niños que tienen padres u familiares, estos se esmeran en tenerle los regalos a los chicos, y es una competencia de cuál es el mejor, por otro lado, la publicidad de la Televisión, y de ver un comercio invadido por estos días de aparatos novedosos, y que sienten la obligación comprárselo a los niños.
Pero aún no le hemos dado a saber a los chicos, que la navidad se trata del nacimiento de un niño, que se llamó Jesús, y menos le hemos hablado de lo que significó para el mundo Cristiano la venida de Jesús. Nos alejamos del diálogo que podamos tener con los niños, y se crea una brecha de comunicación al respecto, al suceder eso, comenzamos a no enseñarles conceptos valóricos que hoy están extinguiéndose cómo son el amor y paz. El primero se cree que se compra con un regalo y depende del precio es el cariño, con la actitud logramos eso. Lo segundo, va relacionado con la discriminación de unos cuántos chicos, y esto da como consecuencia la pelea, la guerra y odiosidades que la llevamos a romper la paz, entre los hermanos.
Ahora si entramos a un mundo totalmente distinto como son los verdaderos pobres, que están hacinados en las poblaciones de la periferia del gran Santiago, donde los chicos no tienen nada, no tienen padres adulándolos, porque éstos están drogados o ebrios o sencillamente no los poseen, eso hay que verlo para entenderlo, pero el Chile de hoy ha querido taparse la vista frente a estas personas y para ellos, hay sólo palabras de buena crianza y no soluciones definitivas al respecto. Esos niños, tienen que esperar Navidad con hambre, sin regalos, sin afecto y la falencia de todo el amor de sus padres. Seguro que existe también en la Séptima Región, ya que la falta de oportunidades de trabajo es más dolorosa aún, porque conlleva a una situación extrema, en donde a los chicos se los insita a desertar, lo que lo lleva a la droga, alcohol y delincuencia, entonces a ellos ¿de qué viejito pascuero hablamos?, cuando este mes es el mes de la inquietud, soledad, reflexión y otras en que aumentan los suicidios. Cuidado , sepamos vislumbrar a tiempo lo que pudiere ocurrir con nuestros chicos, hay muchas variantes al respecto.
Debemos hacer una verdadera cadena de amor en Navidad, no sólo 27 horas de la Teletón, sino que sean permanentes para acudir en ayuda de nuestros hermanos en Cristo.
Comprendo y respeto a los agnósticos, pues es la forma de pensar de ellos y tienen una manera muy especial en su forma de ver la vida, que no comparten sus ideas con los que somos cristianos, pero muchos son por moda, que dicen serlo o porque la autoridad lo es, aquí llegamos a la sensibilidad social, que para unos está en el discurso y en otros en la acción, es una diferencia muy marcada.
Los niños que viven debajo de los puentes, otros en las calles, totalmente solitarios, llevando una vida totalmente distinta, esos chicos ¿cómo esperan Navidad? Ni siquiera el afecto de sus padres, menos el de la familia. Es decir son tierra de nadie.
Piensa y reflexiona frente a tanta calamidad social y nos atrevemos a hablar de un país que aumenta su economía, pero tenemos a un gran porcentaje cesantes y sus hijos en las calles.
La realidad que se vive es lo creíble porque se palpa y lo que se informa es “no creíble”, porque el que informa no lo vive ni quiere verlo, es decir nos estamos engañando así mismo.
Reflexionemos, frente a la Navidad de los chicos de Chile, pero teniendo presente en la discriminación de los mismos.
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Mi estimada Georigina, ante
Mi estimada Georigina, ante todo te felicito por esta columna tan humana. Quien te escribe es una persona agnóstica, no entiendo a qué venga la referencia a los agnósticos. Fuera de ello, me parece vergonzosas e hipócritas muchas cosas que muestra la sociedad del consumismo, no hay que perder ese SENTIDO DE HUMANIDAD que todos llevamos dentro, de compadecerse por quienes menos tienen. Considero que la religión no tiene nada que ver con este asunto, que es pura y muy pura humanidad, lo que se está perdiendo.
hola amigos soy del observa
hola amigos soy del observa todo y me encanto la nota la encontré muy asertiva a todo lo que se esta viviendo en estos momentos por que se han olvidado del verdadero sentido de la navidad que no es consumismo si no que es algo familiar en donde una mujer dio a luz un pequeño niño en un humilde pesebre y ese pesebre demuestra la humildad que deberíamos tener cada uno de nosotros por que la navidad no es regalos si no que es la venida del salvador por eso nació navidad y ese pesebre es donde se muestra la mayor humildad que deberíamos tener cada uno de nosotros en especial lo que nos consideramos cristianos saludos a to2
De todos modos, aunque no se
De todos modos, aunque no se pertenezca a ningún tipo de iglesia o sistema religioso, es una visión común el evitarel que nos metamos en un sistema consumista.
Coincidentemente, hace poco escribí sobre algo muy semejante.