Las “patologías” públicas
Artículo por Roberto Alfredo Olivares: "un extraño “virus” (...) afecta muy mayoritariamente a los empleados de la Administración Pública con ingresos por sobre los $750.000, ha significado un aumento de un 14,7% en las licencias médicas entre es
“La patología —del griego, estudio (λογία, logía) del sufrimiento o daño (πάθος, mani;o pathos)— es la parte de la medicina encargada del estudio de las enfermedades en su más amplio sentido, es decir, como procesos o estados anormales de causas conocidas o desconocidas”. Definición de Wikipedia, y agrega …“Las pruebas que mejor demuestran la existencia de una enfermedad se basan principalmente en el examen de una lesión en todos sus niveles estructurales, la evidencia de la presencia de un microorganismo (bacteria, parásito, hongo o virus) cuando se trata de una enfermedad infecciosa o la alteración de algún o algunos componentes del organismo”.
Aparece publicado en “El Mercurio” un artículo de René Olivares, que dice relación con un extraño “virus”, bastante localizado por lo demás, dado afecta muy mayoritariamente a los empleados de la Administración Pública con ingresos por sobre los $750.000, ha significado un aumento de un 14,7% en las licencias médicas entre ese segmento, cifra realmente preocupante, sobre todo si se considera que la comparación se hace respecto de 2009 en donde producto de la H1-N1, éstas se dispararon. Ahora, la buena noticia es que en el sector privado las licencias en el mismo período …¡bajaron en un 7,5%!.
Pero la verdad es que es la misma Administración Pública la que se encuentra enferma. Sin duda la lesión en los niveles estructurales del “cuerpo” llamado Administración Pública, obedece a la sobrealimentación y vida sedentaria que ha llevado por años, período en que a su interior; bacterias, hongos, virus y principalmente parásitos se han reproducido. Es claro que el sistema inmunológico de la Administración Pública se encuentra absolutamente sobrepasado y se necesita en primer lugar hacer un correcto diagnóstico para aplicarle, según corresponda, antivirales o antibióticos, para luego someterlo a un régimen estricto que le permita reducir la grasa, y luego a un riguroso plan de acondicionamiento físico, no se si volver, porque dudo en algún momento haya estado preparado para ello, prepararse para estar en niveles de, a nivel internacional, “llegar a la alta competencia”. Una tarea que requerirá tiempo, y por tanto se debe emprender con decisión y lo antes posible.
Y respecto del otorgamiento de licencias médicas a funcionarios públicos - con ingresos sobre $750.000 - otros antecedentes; mientras entre ese segmento las licencias aumentaron en un 39% en relación al mismo período del año anterior, entre quienes ganan menos lo hicieron en …¡un 0,4%!, algo así como, ¡a menores sueldos, mejor salud!, y además agregar que representando el 10% de la “fuerza laboral”, los funcionarios de la Administración Pública hacen (ab)uso del 45% de las licencias médicas otorgadas anualmente.
Foto por Twenty Questions en Flickr
Aparece publicado en “El Mercurio” un artículo de René Olivares, que dice relación con un extraño “virus”, bastante localizado por lo demás, dado afecta muy mayoritariamente a los empleados de la Administración Pública con ingresos por sobre los $750.000, ha significado un aumento de un 14,7% en las licencias médicas entre ese segmento, cifra realmente preocupante, sobre todo si se considera que la comparación se hace respecto de 2009 en donde producto de la H1-N1, éstas se dispararon. Ahora, la buena noticia es que en el sector privado las licencias en el mismo período …¡bajaron en un 7,5%!.
Pero la verdad es que es la misma Administración Pública la que se encuentra enferma. Sin duda la lesión en los niveles estructurales del “cuerpo” llamado Administración Pública, obedece a la sobrealimentación y vida sedentaria que ha llevado por años, período en que a su interior; bacterias, hongos, virus y principalmente parásitos se han reproducido. Es claro que el sistema inmunológico de la Administración Pública se encuentra absolutamente sobrepasado y se necesita en primer lugar hacer un correcto diagnóstico para aplicarle, según corresponda, antivirales o antibióticos, para luego someterlo a un régimen estricto que le permita reducir la grasa, y luego a un riguroso plan de acondicionamiento físico, no se si volver, porque dudo en algún momento haya estado preparado para ello, prepararse para estar en niveles de, a nivel internacional, “llegar a la alta competencia”. Una tarea que requerirá tiempo, y por tanto se debe emprender con decisión y lo antes posible.
Y respecto del otorgamiento de licencias médicas a funcionarios públicos - con ingresos sobre $750.000 - otros antecedentes; mientras entre ese segmento las licencias aumentaron en un 39% en relación al mismo período del año anterior, entre quienes ganan menos lo hicieron en …¡un 0,4%!, algo así como, ¡a menores sueldos, mejor salud!, y además agregar que representando el 10% de la “fuerza laboral”, los funcionarios de la Administración Pública hacen (ab)uso del 45% de las licencias médicas otorgadas anualmente.
Foto por Twenty Questions en Flickr
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de los ciudadanos que los emiten (con nombre, sin pseudónimos). Cualquier opinión que contenga insultos, injurias y/o calumnias no pasará el filtro de moderación.



Mi comentario mas que nada
Mi comentario mas que nada es para estar en un cien por cien de acuerdo con las expresiones vertidas sobre el puno por David. Este tipo de reclamo es ya viejo de parte de un sector de los votantes de Piñera, que no han sido contemplados para nada en la repartija de cargos, que según su punto de vista ellos merecen o merecerían, detentar o tener. En definitiva, esta forma de ver y de hacer politica parte de la falacia manifiesta de considerar que el Estado y sus cargos son una especie de botín de guerra del vencedor electoral de turno. Botín que ellos, ahora, se sienten con pleno derecho a ser considerados en su repartija. Desde mi óptica esta forma de hacer politica es verdaderamente decadente y como sociedad Chile debería aspirar a otra forma distinta de realizarla. Considero también que es una herencia que nos viene desde la epoca de Pinochet, que la Concertación en muy mala hora, exacerbo aún mas y que parecería desde el punto de vista de estas personas, debería seguirse haciendo de la misma forma. Por lo tanto, debajo de una critica a los actuales malos funcionarios públicos, que los hay los hay y muchos, otros, es decir nosotros, deberíamos ocupar esos puestos de trabajo, porque nos los hemos ganado en buena lid. Pero el tema de fondo que debería ser el de el mejoramiento de la gestión pública, de eso nada, ni un atisbo. Está por demas claro que poniendo a esta gente en la administración del Estado, lo único que estamos haciendo es degradar aún mas a una burocracia que de por si es ya carenciada en variados aspectos, porque la gente que entraría a esos trabajos, en general, no tiene ni idea de como desarrollar los mismos, y mientras aprende, pasaron los 4 años de este gobierno. Es claro que por este camino estamos siempre en un circulo vicioso, dando vueltas y vueltas sin nunca acabar. La adminstración pública, sus funcionarios, en la medida de que trabajen correctamente, son un patrimonio de todos los chilenos que somos en definitiva quienes les pagamos el sueldo y si tenemos que deshacernos de ese capital humano cada 4 años, estamos como sociedad medianamente organizada, realmente haciendo un pésimo negocio, puesto que la inversión realizada en ellos se pierde irremediablemente. Yo pretendo que la función pública sea desempeñada por buenos funcionarios, esto es logicamente una utopía, pero así debería ser y que los mismos solo sean destituidos por razones válidas, acorde al estatuto adminsitrativo respectivo y no por demandas politicas. En nuestra Región el Diputado Huidobro apituto, acomodo, a casi toda su gente y a los demas,(a los de afuera que parecería son de palo), los dejo con un palmo de nariz y bueno, cada tanto, algunas de estas personas realizan una especie de lamento o de plañidera queja, eso sí cada vez mas resignada, dado que no pueden lograr su pegita o su pitutito. Lo que una vez más me hace ver que entre unos y otros, todo da lo mismo, porque esta forma de ver y de hacer politica es una culpa compartida y la misma es muy, pero muy, prosaica y elemental. A esas personas, decirles que ellos tienen un arma importante y muy válida en democracia, esa es el voto. Entonces, que no sean tan credulos, no se dejen engatuzar con cantos de sirenas y con su voto, premien a politicos que sean capaces de cambiar este triste panorama., Es decir por politicos que no consideren que el Estado de Chile es solo un simple botín de guerra, digno de ser repartido entre gallos y medias noches, en secretos conciliabulos de caudillos regionales y de unos muy malos diputados, cada 4 años.
La ironía, amigo mío, se
La ironía, amigo mío, se vincula con una forma de reaccionar ante este tipo de "sesudas" reflexiones (la del articulista o la suya propia), que nos llegan preñadas de resentimiento hacia quienes trabajan en el servicio público y a quienes quieren desplazar. Como en cualquier actividad en la vida, se presenta de todo - trabajadores serios y responsables v/s sacadores de vuelta profesionales; quienes tienen un alto sentido de la probidad v/s pinganillas de siete suelas; sútiles y pudorosos v/s "car'e rajas" -. Creo que todos estos discursillos tratan de encubrir una ya irrefrenable angustia por ver que pasa el tiempo y que, SUS TALENTOSAS PERSONAS, no han sido consideradas para la sublime acción de servir a la patria desde algún cargo o pega en el servicio público. Distingo entre CARGO si se trata de que nos de niveles de figuración personal y no sólo de recibir un sueldo, que equivaldría a la simple PEGA. Creo que sería bueno que al articulista emplazara, abiertamente a los parlamentarios y dirigentes de la Alianza para que abran espacio y lo incluyan a él y sus relaciones en funciones de Gobierno; que señale - con pristina claridad - en que silla aspira a depositar sus posaderas, al fin y al cabo si han dado la cara tienen derecho a tocar parte del"desposte del novillo". Si hay ironía al afirmar que muchos de los nuevos inquilinos de las oficinas públicas son tóxicos. Al fin y al cabo reflotan la estrofa de los valientes soldados, tratan de hippies indeseables a quienes defiende Punta de Choros, señalan que la única satisfacción posible para las mujeres está en la maternidad, o se ruborizan al pensar que se pueden contemplar (sin lujuria) un par de lindas piernas bajo una minifalda
Supongo que lo que dijo
Supongo que lo que dijo David es una ironía, porque si lo dijo seriamente es una sinverguensura tremenda, lo servicios publicos cuando han trabajado bien, si son lo mas burocraticos, mala atención, sacadores de vuelta, lo que pasa es que ahora hay que trabajar por eso estan molestos y con stress.
YO CREO QUE SE DEBE A ALGUNA
YO CREO QUE SE DEBE A ALGUNA BACTERIA O VIRUS QUE INTRODUJERON LAS NUEVAS AUTORIDADES DE GOBIERNO YA QUE HASTA ANTES DEL 11 DE MARZO TODOS TRABAJABAN BIEN Y CONTENTOS. SERA QUE LOS NUEVOS INQUILINOS SON TOXICOS
¿Cual será la proporción
¿Cual será la proporción de los chilenos:
Pillos.
Abusadores.
Inteligentes.
Respetuosos?
¿Cuantos empleados públicos, que hacen uso de licencias medicas, fueron contratados por cumplir requisitos de estudios, y cuantos fueron contratados por los servicios prestados al partido político, amistad con el dueño del partido político, o sencillamente por estar anotado en el listado del reparto del botín, que lleva un triunfo político?
En Rancagua, existen algunos jefes de gabinetes y funcionarios de menor importancia, que reciben a los ciudadanos, previa solicitud de audiencia o recomendación de alguna persona de su entorno.
Conozco empleados públicos, ejemplares, respetados por los funcionarios que dejan los servicios públicos, como por los designados o contratados por cumplir con los perfiles apropiados para desempeñar determinadas funciones.