Campaña Solidaria Ciudadana: Dos últimos días para ayudar!
Mal nos hemos portado. A la fecha sólo tenemos dos regalitos para dos de los niños de Corina. Aún faltan tres regalos y una cena para esta familia de Costa Del Sol. ¿Será tan difícil ayudar?
23-12-08: Ya no falta nada. Mañana es noche buena y nuestra campaña solidaria no ha tenido los resultados esperados. Hasta nuestras oficinas sólo han llegado dos regalos para los 5 niños con deficiencia mental. Sabemos que los gastos son muchos para esta fecha. Es por eso, que estamos solicitando alimentos no perecibles, pan de pascua, dulces y ropa. Si algún empresario quiere aportar con una bicicleta para la más pequeña o una máquina de coser nueva o usada, bienvenidas sean.
Como equipo nos comprometemos ir mañana a visitar a Corina. Pero no queremos hacer el loco. Dos regalos es insuficiente para la gran cantidad de ayuda que necesitan. Hagamos un esfuerzo y juntemos lo que podamos para hacer feliz a esta familia en Navidad. ¿Se imaginan cómo será la Noche Buena para estos niños sin regalos y sin cena?
Apelamos a la conciencia ciudadana de ustedes nuestros lectores, corresponsales y comentaristas. Vamos que se puede!
11-12-08: Es difícil conocer una historia, con características tan difíciles como las de Corina, sin llegar a emocionarse. Cuando supimos de su caso, a través de una asistente social que trabaja en CORMUN, de inmediato se me vino a la mente tratar de hacer algo por ella y por sus hijos. Muchas veces nos vemos superados por problemas que vemos tan grandes y a los cuales no encontramos una salida. Sin embargo, y al conocer esta familia, podemos decir que todo en la vida tiene solución. Y que lo más importante es la salud de nuestros hijos. Justamente por eso es que más me llegó la esforzada historia de Corina Arce.
Esta madre de 32 años vive sola junto a sus cinco hijos, en la población Costa del Sol en Rancagua. Debido a que ella y su pareja tienen un leve retardo mental, tres de sus cinco niños nacieron con problemas de aprendizaje y retraso en distintos niveles. Su marido, quien la maltrató por muchísimos años, la abandonó hace un mes, porque ella decidió demandarlo. No soportó los duros golpes que le propinaba. Corina vive con 95 mil pesos al mes y lucha día a día por pagar las cuentas y alimentar a sus hijos. Para ello, trabaja tres veces a la semana en la feria, ayudando a un tío, quien le da verduras y frutas a cambio de su trabajo. " Con eso tengo para parar la olla en la semana y comprar el pancito", relata.
Como equipo nos comprometemos ir mañana a visitar a Corina. Pero no queremos hacer el loco. Dos regalos es insuficiente para la gran cantidad de ayuda que necesitan. Hagamos un esfuerzo y juntemos lo que podamos para hacer feliz a esta familia en Navidad. ¿Se imaginan cómo será la Noche Buena para estos niños sin regalos y sin cena?
Apelamos a la conciencia ciudadana de ustedes nuestros lectores, corresponsales y comentaristas. Vamos que se puede!
11-12-08: Es difícil conocer una historia, con características tan difíciles como las de Corina, sin llegar a emocionarse. Cuando supimos de su caso, a través de una asistente social que trabaja en CORMUN, de inmediato se me vino a la mente tratar de hacer algo por ella y por sus hijos. Muchas veces nos vemos superados por problemas que vemos tan grandes y a los cuales no encontramos una salida. Sin embargo, y al conocer esta familia, podemos decir que todo en la vida tiene solución. Y que lo más importante es la salud de nuestros hijos. Justamente por eso es que más me llegó la esforzada historia de Corina Arce.
Esta madre de 32 años vive sola junto a sus cinco hijos, en la población Costa del Sol en Rancagua. Debido a que ella y su pareja tienen un leve retardo mental, tres de sus cinco niños nacieron con problemas de aprendizaje y retraso en distintos niveles. Su marido, quien la maltrató por muchísimos años, la abandonó hace un mes, porque ella decidió demandarlo. No soportó los duros golpes que le propinaba. Corina vive con 95 mil pesos al mes y lucha día a día por pagar las cuentas y alimentar a sus hijos. Para ello, trabaja tres veces a la semana en la feria, ayudando a un tío, quien le da verduras y frutas a cambio de su trabajo. " Con eso tengo para parar la olla en la semana y comprar el pancito", relata.
