Soy Ciudadano y No Voto
Es verdad que en todos lados se entiende la participación ciudadana a través del voto popular, esa delgada línea que ha llevado a millones de personas a dar hasta incluso su vida por generar esta instancia. Por Paulo Mandaleris
Quién no ha estado en la siguiente situación:
Discusión de política con los amigos, la familia, etc. Uno está opinando y de pronto cae esa tan fácil, pero poco analizada afirmación: “y tú que tanto opinas/criticas, ¿estás inscrito en los registros electorales para votar?”, a lo que muchos respondemos “¡no!”. Y ahí viene el contraataque como una avalancha de “entonces no puedes opinar”, “si no tienes derecho a voto no puedes criticar”, etc., etc., etc.
Es verdad que en todos lados se entiende la participación ciudadana a través del voto popular, esa delgada línea que ha llevado a millones de persona a dar hasta incluso su vida por generar esta instancia validada a lo largo de la historia, los países y sus democracias como la más importante instancia de participación ciudadana.
Pero: ¿estamos de acuerdo con el nivel de participación que nos da esta instancia? ¿Nos da esa raya el nivel de participación y opinión que queremos para aportar a la solución de nuestros problemas? ¿No son ustedes los que por lo general reniegan cada mañana que tienen que ir a votar? ¿Qué sacamos con votar si luego nuestra participación se restringe a mirar cómo nos gobiernan sin ejercer ningún tipo de "auditoría social" respecto a lo que se prometió?
Existe un proverbio chino que versa así: “dime y lo olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé”.
El votar representa, es tratar de aprender escuchando, tratar de aprender escuchando lo que nos dijeron que iban a hacer, lo que se pueda memorizar de un programa de gobierno.
Difícilmente se podría recordar cuando no se muestran las cosas que se han hecho (si es que se han hecho) y, está demás decir que, el no participar de los procesos implica la enajenación, al no ser protagonistas de nuestras propias propuestas y soluciones; por ende, no aprendemos la lección, y todo lo anterior, nuestros gobernantes lo tienen más que claro.
Ser ciudadano o político no significa, a mi parecer, votar o pertenecer a un partido político, pero paradójicamente cada una de estas palabras lleva a la otra. Debemos concebir el ser ciudadano como una participación activa en las instancias que nos da la comunidad para poder influir sobre las políticas que rigen a nuestra comuna. Ser ciudadano es hacer política constante para el logro de un objetivo que conlleve a mejorar nuestra realidad.
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"Las opiniones vertidas en los comentarios son de exclusiva responsabilidad de los ciudadanos que las emiten y no representan necesariamente a El Rancahuaso , medio que sólo actúa como plataforma de expresión democrática . Más detalles en Normas de Uso para Comentarios"
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Es verdad que en todos lados se entiende la participación ciudadana a través del voto popular, esa delgada línea que ha llevado a millones de persona a dar hasta incluso su vida por generar esta instancia validada a lo largo de la historia, los países y sus democracias como la más importante instancia de participación ciudadana.
Pero: ¿estamos de acuerdo con el nivel de participación que nos da esta instancia? ¿Nos da esa raya el nivel de participación y opinión que queremos para aportar a la solución de nuestros problemas? ¿No son ustedes los que por lo general reniegan cada mañana que tienen que ir a votar? ¿Qué sacamos con votar si luego nuestra participación se restringe a mirar cómo nos gobiernan sin ejercer ningún tipo de "auditoría social" respecto a lo que se prometió?
Existe un proverbio chino que versa así: “dime y lo olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé”.
El votar representa, es tratar de aprender escuchando, tratar de aprender escuchando lo que nos dijeron que iban a hacer, lo que se pueda memorizar de un programa de gobierno.
Difícilmente se podría recordar cuando no se muestran las cosas que se han hecho (si es que se han hecho) y, está demás decir que, el no participar de los procesos implica la enajenación, al no ser protagonistas de nuestras propias propuestas y soluciones; por ende, no aprendemos la lección, y todo lo anterior, nuestros gobernantes lo tienen más que claro.
Ser ciudadano o político no significa, a mi parecer, votar o pertenecer a un partido político, pero paradójicamente cada una de estas palabras lleva a la otra. Debemos concebir el ser ciudadano como una participación activa en las instancias que nos da la comunidad para poder influir sobre las políticas que rigen a nuestra comuna. Ser ciudadano es hacer política constante para el logro de un objetivo que conlleve a mejorar nuestra realidad.
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no me interesa votar es un
no me interesa votar es un puro cacho
Argumentos o excusas pueden
Argumentos o excusas pueden haber muchos y muy válidos como los que tú planteas en esta columna. Destaco la importancia que das a las personas que dieron su vida, sufrieron abusos a sus derechos más básicos por hacer que su voz fuese escuchada.
No intento convencer a nadie de que se inscriba o vote para tal o cual lado, sino que los invito a pensar que esa apatía hacia el sistema no lo hará cambiar, así como tampoco los hará más o menos cuidadanos.