Cuentos Ciudadanos; Sueño Hecho Realidad
Este es el relato de una habitante de Rancagua y fiel lectora de nuestro diario, Maria Inés Chamorro, que ganó un premio nacional por el Día Internacional de la Mujer. Y que nadie, según nos contó en un taller de Periodismo Ciudadano, quiso publicar.
Cuando llegué a aquel lugar realmente fue recordar mis sueños de infancia y mi
corazón latía como en aquellas noches silenciosas y oscuras del campo. Estoy segura
que mi pequeña habitación se iluminaba con la alegría infantil de poder volar. Veía
cerros enormes, desierto, casas en ruinas, flores simples y coloridas que me sonreían.
Árboles frondosos y añosos con ramas entrelazadas como tomados de la mano. A
veces vi animalitos pequeños que me miraban y agitaban sus pequeñas extremidades
Por asuntos familiares me fui al norte. Partimos desde el sur con un día muy
gris, se agitaban las nubes en el cielo anunciando lluvia, de pronto el paisaje cambió.
Desapareció la lluvia, el frío, los edificios, los semáforos y los rostros con ceño
fruncido y mandíbulas crispadas de las personas.
Al posar mis pequeños pies en la plaza y miré los árboles frondosos sentí que
los había visto antes. Era una pequeña ciudad en la pampa que había forjado con
orgullo y sacrificio su gran historia.
Verdaderamente esto fue un gran romance; ahora entiendo que yo estaba
enamorada de mis sueños; aquella alegría me anunciaba que todo ya no era una
quimera, mis sueños infantiles se hacían realidad. Sentí que aquel inmenso cielo me
abrazó y rodeó mi frágil cuerpo, el sol dominó mi corazón. La pampa hizo lo suyo se
impregnó en mi piel y tomé su color. Era un gran idilio, todos fuimos solo uno y
guardaba en lo mas recóndito de mi alma este gran secreto.
Cuando vi los llamos, las alpacas, corderos y me miraban con sus pequeños
ojos me latía el corazón. Los tamarugos ¡gigantes de la pampa¡ y los algarrobos
frondosos y cordiales con su sombra que intentaban prolongar su vida en este yermo
desierto.
La gente que no aparecía en mis sueños habitaba en esta pequeña localidad. Estaban los que habían llegado al lugar de visita o por un tiempo prolongado y los que sus antepasados le entregaron un terreno donde trabajar para vivir y lograr engrandecer su cultura. A ellos me quiero referir; personas de piel curtida por el sol, de mirada humilde, nobles y sencillas que me sorprendían con sus mantos llenos de pliegues y risueños colores. Con movimientos lentos como preparándose para un ritual sacabanse el “awayo” de sus cansadas espaldas y mis enormes ojos parecían escapar de mi rostro sorprendido como una pequeña niña que espera una gran sorpresa.
No imaginaba lo que escondía esa urdiembre de lana de colores montadas en un telar y
trabajado por manos hacendosas y fértiles o tal vez, junto al relato de una historia de
algún antepasado o simplemente escuchando el canto sigiloso, y dulce de la pampa
solitaria. Había dentro del manto hierbas medicinales, quínoa, papa chuño, maíz,
condimentos, polulos, etc. A veces se asomaban unos pequeños ojos o se escuchaba
el llanto silencioso de una guagua, pidiendo ser alimentado.
Pampa solitaria, que tu compañía es solo el viento; caminando en tu propio
desierto creí escuchar el lamento de algún soldado luchando por tu libertad. Salitrera abandonada que entregaste tu alma para forjar esta historia y que hoy tu compañía son
solo fantasmas de pampinos sudorosos y cansados que entregaron sus propias vidas a
las grandes Compañías, hoy viven tu y ellos vuestro “Romance”.
Un día confesé mi secreto, confesé mi amor y me separaron antes de que mi
propio idilio creciera aun mas. Lamentablemente ya era demasiado tarde porque algún
día me volveré a encontrar con mis grandes amantes; Cielo, Sol y Pampa, solo tengo
que esperar que el sol se oculte y las estrellas titilen en lo alto del firmamento, cerraré los ojos y me envolverán los suaves brazos de la noche y mi corazón volverá a latir como frágil niña, y otra vez podré volar.
(Dedicado a Pozo Almonte con todo mi amor)
foto
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"Las opiniones vertidas en los comentarios son de exclusiva responsabilidad de los ciudadanos que las emiten y no representan necesariamente a El Rancahuaso , medio que sólo actúa como plataforma de expresión democrática . Más detalles en Normas de Uso para Comentarios"
corazón latía como en aquellas noches silenciosas y oscuras del campo. Estoy segura
que mi pequeña habitación se iluminaba con la alegría infantil de poder volar. Veía
cerros enormes, desierto, casas en ruinas, flores simples y coloridas que me sonreían.
Árboles frondosos y añosos con ramas entrelazadas como tomados de la mano. A
veces vi animalitos pequeños que me miraban y agitaban sus pequeñas extremidades
Por asuntos familiares me fui al norte. Partimos desde el sur con un día muy
gris, se agitaban las nubes en el cielo anunciando lluvia, de pronto el paisaje cambió.
Desapareció la lluvia, el frío, los edificios, los semáforos y los rostros con ceño
fruncido y mandíbulas crispadas de las personas.
Al posar mis pequeños pies en la plaza y miré los árboles frondosos sentí que
los había visto antes. Era una pequeña ciudad en la pampa que había forjado con
orgullo y sacrificio su gran historia.
Verdaderamente esto fue un gran romance; ahora entiendo que yo estaba
enamorada de mis sueños; aquella alegría me anunciaba que todo ya no era una
quimera, mis sueños infantiles se hacían realidad. Sentí que aquel inmenso cielo me
abrazó y rodeó mi frágil cuerpo, el sol dominó mi corazón. La pampa hizo lo suyo se
impregnó en mi piel y tomé su color. Era un gran idilio, todos fuimos solo uno y
guardaba en lo mas recóndito de mi alma este gran secreto.
Cuando vi los llamos, las alpacas, corderos y me miraban con sus pequeños
ojos me latía el corazón. Los tamarugos ¡gigantes de la pampa¡ y los algarrobos
frondosos y cordiales con su sombra que intentaban prolongar su vida en este yermo
desierto.
La gente que no aparecía en mis sueños habitaba en esta pequeña localidad. Estaban los que habían llegado al lugar de visita o por un tiempo prolongado y los que sus antepasados le entregaron un terreno donde trabajar para vivir y lograr engrandecer su cultura. A ellos me quiero referir; personas de piel curtida por el sol, de mirada humilde, nobles y sencillas que me sorprendían con sus mantos llenos de pliegues y risueños colores. Con movimientos lentos como preparándose para un ritual sacabanse el “awayo” de sus cansadas espaldas y mis enormes ojos parecían escapar de mi rostro sorprendido como una pequeña niña que espera una gran sorpresa.
No imaginaba lo que escondía esa urdiembre de lana de colores montadas en un telar y
trabajado por manos hacendosas y fértiles o tal vez, junto al relato de una historia de
algún antepasado o simplemente escuchando el canto sigiloso, y dulce de la pampa
solitaria. Había dentro del manto hierbas medicinales, quínoa, papa chuño, maíz,
condimentos, polulos, etc. A veces se asomaban unos pequeños ojos o se escuchaba
el llanto silencioso de una guagua, pidiendo ser alimentado.
Pampa solitaria, que tu compañía es solo el viento; caminando en tu propio
desierto creí escuchar el lamento de algún soldado luchando por tu libertad. Salitrera abandonada que entregaste tu alma para forjar esta historia y que hoy tu compañía son
solo fantasmas de pampinos sudorosos y cansados que entregaron sus propias vidas a
las grandes Compañías, hoy viven tu y ellos vuestro “Romance”.
Un día confesé mi secreto, confesé mi amor y me separaron antes de que mi
propio idilio creciera aun mas. Lamentablemente ya era demasiado tarde porque algún
día me volveré a encontrar con mis grandes amantes; Cielo, Sol y Pampa, solo tengo
que esperar que el sol se oculte y las estrellas titilen en lo alto del firmamento, cerraré los ojos y me envolverán los suaves brazos de la noche y mi corazón volverá a latir como frágil niña, y otra vez podré volar.
(Dedicado a Pozo Almonte con todo mi amor)
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sabes que me parece tu
sabes que me parece tu cuento muy bonito ya digamos , yo soy de chile ya y alli mi patria es la mejor ovio peru tu pperro y puto peru es una cac a me entiende tu cuento esta lindo , cursi no pero ya te lo dije si
esta hermoso este trabajo
esta hermoso este trabajo felicito a la señorita marines