VEA: La vida de los otros
Esta película es tremenda así que centrémonos en ella, veamos la obra misma, cosa que cada vez ocurre menos en este mundo de caras.
No podemos acercarnos a La vida de los otros sin su interpretación clásica. La película trata básicamente de un agente de la Stasi, el servicio de seguridad de la República Demócrata Alemana, que mantenían el poder en base a al abuso de éste. De pronto, el estado necesita espiar a un escritor que es sospechoso de pensamiento revolucionario. El señor Weiser, no pez gordo de la agencia, pero un reconocido por sus habilidades en el campo del trato con sospechosos, se encarga. Entonces así él dedica su vida a la de los otros, cosa que nos señala el título.
Por un lado tenemos el aspecto de la película, la trama, la historia que se desarrolla sobre el argumento recién expuesto. Pero, por otro lado, están las numerosas metáforas y los mensajes que la película entrega, haciéndose cargo así de temas como el arte, el teatro, la literatura y el sentido de la vida.
Uno de los más impactantes es la compenetración del arte en las personas. La película nos muestra cómo este tipo frío, puesto allí para acusar de un crimen a sus víctimas, un escritor de teatro y una actriz, los va conociendo. De a poco, oyendo todo lo que los artistas hacen en su día a día, Weiser va comprendiendo su sensibilidad, va entendiendo que su arte es hermoso y que lo que hacen lo hacen sólo por amor. Momento crítico en la película es cuando nuestro amargo capitán de la Stasi le roba un libro a su víctima, lo lee y es una novela romántica. La tremenda actuación nos deja entender cómo esa roca humana va de a poco dejando penetrar la magia del arte en su cuerpo, cómo sus duros sentimientos van perdiendo su rigidez, hasta el punto de pedirle que se quede un tiempo más a una prostituta, o cuando lee el informe del espionaje que hace un colega de él le dice: “buen informe”; no porque describía bien a las víctimas, sino porque el señor Weiser ya leía el texto como un artefacto artístico.
De esta última escena se desprende otro tema potente en la película: el teatro y la literatura. Una película que trata sobre un dramaturgo y una actriz, y que muestra el avance de un país mediante la enorme diferencia que tiene la puesta en escena de una obra teatral en la Alemania del Este y luego tras la caída del muro, exige verla desde ese punto de vista.
El eterno conflicto del teatro: el texto y su representación. ¿Qué es más importante? ¿Qué viene primero? Preguntas que muchos han intentado responder, preguntas presentes en la temática de la película. Podríamos calificar al protagonista de esta película como un dramaturgo. El señor Weiser, o HGW, comienza a espiar mediante la audición. Luego, lo vemos dibujando un plano del departamento, algo así como la escenografía. También lo encontramos leyendo los informes que describen las acciones de los espiados (“Buen informe”) y él logra leerlos como si fueran textos literarios, imaginando toda la pasión y sintiendo lo que viven los personajes. Finalmente, se le pasa la mano. El señor Weiser quiere convertirse en el autor de la obra, ama a sus personajes y quiere manejar sus destinos.
Es como si Weiser presintiera la inmensa tragedia que se avecina sobre el escritor espiado, y al estar compenetrado ya con su existencia, como nos pasa con las obras de teatro, el espía alemán quiso cambiarle el destino, escribiendo otra historia. Lamentablemente, nuestro protagonista no sabía que la tragedia la estaba sufriendo él mismo, y haber tratado de tirar los hilos de las marionetas que no lo eran, fue su condena.
Sin embargo, está el gran mensaje de la película, mensaje que se deduce a través de pequeños simbolismos tan simples que se vuelven hermosos. Son solamente las pequeñas muecas de expresión que sufre Weiser, una cara rígida que nunca cambia, y son los gestos casi imperceptibles que es el sentimiento, la catársis que se hace espacio en su pecho y entra en su vida. Su vida, o su carrera (que era la vida en ese sistema espeluznante), cae a lo más bajo. Sólo por seguir lo que él creía correcto de acuerdo a sus sentimientos, pierde títulos de nobleza (puesto de trabajo y en consecuencia ingresos). Pero ahí es donde la película nos muestra realmente a una persona dichosa. El agradecimiento, la comunicación, que todo haya sido hecho por algo. Una película que nos dice: en este sistema, podemos irnos por un hoyo por seguir nuestros ideales, pero al final, eso es lo único que te va a hacer feliz.
La vida de los otros, o Das leven der anderen, además de todo nos muestra un sistema político totalitario que tenía a las personas histéricas. Una vida asediada por el poder de otros. La libertad de la caída del muro de Berlín, cosa tan lejana para nosotros que mediante esta película logramos comprender y sentir. Una película llena de conciencia social, arte y filosofía, nada más que véala.
Abajo el trailer en español:
Ficha técnica:
Director y guionista: Florian Henckel von Donnersmarck.
País: Alemania.
Año: 2006.
Elenco: Martina Gedeck , Ulrich Mühe , Sebastian Koch.
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Simón:
Simón:
Te agradezco la síntesis de la película que describes en forma brillante, con un lenguaje claro, con un tecnicismo de cinéfilo, obvio, se nota tu pasión por este arte y quizás otros. Fuí a verla con mi hermana ,quien estuvo en Alemania en esa fecha, lo recordó todo y lo lloramos todo también. Seguiré de ahora en adelante tus películas,ya no leeré las "estrellitas" de un diario. Gracias.
Muy bueno el comentario, me
Muy bueno el comentario, me abrió persperctivas de la pelicula y su proyeccion que no habia visto, y eso es siempre muy grato.
Felicitaciones!